Un estudio de 1.917 adultos mayores de 60 años que vivían en la comunidad relacionó un mayor consumo de lecitina en la dieta con mejores puntuaciones en pruebas cognitivas y menores probabilidades de deterioro cognitivo leve (DCL). Los resultados se basan en un análisis transversal, por lo que muestran una asociación, pero no demuestran que la lecitina prevenga el deterioro cognitivo.

Los investigadores evaluaron la dieta de los participantes mediante un cuestionario de frecuencia alimentaria y midieron la función cognitiva con la Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA). De los 1.917 participantes, 1.023 fueron clasificados con DCL. Tras el ajuste estadístico, quienes pertenecían al grupo con mayor consumo de lecitina obtuvieron puntuaciones en el MoCA 0,49 puntos más altas que las del grupo con menor consumo. También tuvieron menores probabilidades de DCL: 0,80 veces las de los participantes con menor consumo, con un intervalo de confianza del 95 % de 0,64 a 0,99.

El equipo también analizó muestras de sangre mediante lipidómica dirigida. En comparación con los participantes sin DCL, quienes presentaban esta afección tenían niveles totales más bajos de fosfatidilcolina (PC), un componente principal de la lecitina. Su perfil de PC también contenía una proporción menor de especies de ácidos grasos poliinsaturados y una proporción mayor de especies de ácidos grasos saturados.

La asociación entre el consumo de lecitina y el rendimiento cognitivo fue más marcada entre los participantes que habían completado la secundaria básica o menos. El estudio no determina por qué la relación difería según el nivel educativo.

Publicado en el Chinese Medical Journal, el estudio examinó a adultos reclutados en Beijing, la ciudad de Jincheng y la ciudad de Linyi entre 2020 y 2023. Sus autores señalan que se necesitan estudios prospectivos y ensayos clínicos para evaluar si aumentar el consumo de lecitina puede afectar directamente el deterioro cognitivo a lo largo del tiempo.

Fuentes: Neuroscience News.