Las relaciones con diferencia de edad pueden enfrentarse al estigma social, pero las investigaciones ofrecen varias maneras de entender los patrones que hay detrás de ellas. Los hallazgos abarcan las preferencias de pareja, los rangos de edad que las personas consideran aceptables y cómo puede cambiar la satisfacción a medida que continúa una relación.
Las explicaciones evolutivas vinculan la preferencia de los hombres por parejas más jóvenes con la fertilidad, y la preferencia de las mujeres por parejas mayores con los recursos que estas podrían aportar para criar hijos. Las investigaciones han encontrado un patrón similar en las preferencias declaradas: un estudio clásico informó que los hombres preferían parejas unos 2,5 años menores, mientras que las mujeres preferían parejas unos 3,5 años mayores. Investigaciones más recientes han encontrado una tendencia comparable.
Las edades que las personas consideran aceptables también varían. Un estudio encontró que, en promedio, los hombres estaban dispuestos a considerar parejas hasta unos 10 años menores y 4,5 años mayores. Las mujeres estaban dispuestas a considerar parejas hasta ocho años mayores y cinco años menores. Estos límites también cambiaban con la edad: las mujeres mayores tendían a aceptar hombres más jóvenes, mientras que la edad máxima de las parejas que considerarían disminuía a medida que envejecían. Los hombres mayores tendían a aceptar mujeres más jóvenes, pero su límite de edad superior no cambiaba de la misma manera.
La satisfacción en la relación presenta un panorama más complejo. Un estudio publicado en el Journal of Population Economics encontró que, al principio, tanto los hombres como las mujeres declaraban ser más felices con cónyuges más jóvenes. Esa ventaja disminuía con el tiempo, y la satisfacción descendía en comparación con la de las parejas de edades más cercanas. Los investigadores plantearon que las parejas con mayores diferencias de edad podrían ser menos resilientes ante las dificultades de la relación.
Otras investigaciones han ofrecido una perspectiva distinta sobre las parejas que permanecen juntas: encontraron menos celos y una forma de amor más desinteresada entre las parejas con diferencia de edad que entre las parejas de edades más cercanas. En conjunto, los hallazgos apuntan tanto a posibles dificultades como a resultados diversos; la diferencia de edad, por sí sola, no determina si una relación es satisfactoria.
Fuentes: Psychology Today.
