En un estudio publicado en Pediatric Discovery, los investigadores informaron que el ácido docosahexaenoico (DHA), un ácido graso omega-3, alivió conductas similares al autismo en ratas jóvenes expuestas a la separación materna durante las primeras etapas de la vida. Los animales mostraron una mejor interacción social y menos acicalamiento repetitivo después de recibir DHA.

El equipo, de la Universidad Médica de Chongqing y el Centro Médico de Mujeres y Niños de Guangzhou, utilizó un modelo neonatal de separación materna. Las ratas recibieron DHA diariamente, a razón de 80 mg por kilogramo. Las pruebas de comportamiento detectaron un mayor interés por otras ratas y menos episodios de acicalamiento en los animales tratados. También mostraron menos conductas similares a la ansiedad en un laberinto en cruz elevado.

El análisis de la corteza prefrontal relacionó estos efectos con cambios en la señalización inflamatoria y antioxidante. El DHA redujo la forma activada de la vía JNK y los niveles de la proteína c-JUN, situada aguas abajo, mientras que los niveles totales de JNK no cambiaron. Los investigadores también midieron niveles más bajos de las citocinas inflamatorias TNF-α, IL-6 e IL-1β.

Al mismo tiempo, el DHA aumentó la señalización de NRF2 y los niveles de proteínas antioxidantes, entre ellas HO-1, SOD1 y catalasa. Los investigadores emplearon análisis moleculares y ensayos de laboratorio para estudiar estas vías.

Los hallazgos proceden de un modelo animal y no demuestran que el DHA trate el autismo en las personas. Los autores del estudio señalan que se necesita más investigación clínica para determinar si los resultados son aplicables a los seres humanos; el DHA no debe considerarse un sustituto de los apoyos clínicos o conductuales establecidos.

Fuentes: Neuroscience News.