Ver en silencio las publicaciones públicas de alguien en las redes sociales, sin dar «me gusta», comentar ni pedir ponerse en contacto, puede ser una forma de seguir su vida respetando sus límites. En una perspectiva personal publicada por Psychology Today, una autora describe que hace esto con la cuenta de Instagram de la hija de una amiga fallecida, ahora una joven adulta en edad universitaria, como parte de su proceso para afrontar el duelo.
La autora dice que las publicaciones públicas de la joven ofrecen vistazos de sus viajes, amistades y logros. Verla crecer —y notar su parecido con su madre— le brinda consuelo en medio de un duelo que persiste cinco años después de la muerte de su amiga. La autora también cree que su amiga se habría sentido orgullosa de su hija.
Al mismo tiempo, la autora dice que su amistad con la madre de la joven no significa automáticamente que la hija quiera tener una relación con ella. Al evitar los comentarios, los «me gusta» y las solicitudes para seguirla, la autora busca observar desde la distancia sin entrometerse durante una etapa importante de la vida de la joven.
El ensayo relaciona esta decisión con investigaciones sobre las redes sociales y el duelo, y señala que los espacios digitales pueden ofrecer apoyo terapéutico a quienes están de duelo. También describe la adultez emergente como una etapa de exploración de la identidad y sugiere que guardar silencio puede ser una manera de reconocer la autonomía de otra persona mientras se afronta la propia pérdida.
La autora espera que algún día puedan volver a conectar. Por ahora, sigue viendo las publicaciones públicas en silencio y le desea lo mejor a la joven desde lejos.
Fuentes: Psychology Today.