Las habilidades mentales pueden ayudar a afrontar tanto los desafíos cotidianos como el rendimiento bajo presión, desde manejar el estrés hasta aprender una habilidad nueva. Según el artículo de origen, pueden desarrollarse con la práctica y adaptarse a los objetivos individuales.

Las seis herramientas que destaca son la respiración profunda, las técnicas de relajación, el diálogo interno, las rutinas para reiniciarse, la reestructuración cognitiva y la visualización. La respiración profunda puede ayudar a las personas a recuperar la concentración y manejar su respuesta física en situaciones difíciles. Los métodos de relajación incluyen la respiración diafragmática, la relajación muscular progresiva y la meditación.

El diálogo interno puede cumplir distintos propósitos: las indicaciones ayudan a guiar una tarea, mientras que las frases motivadoras pueden reforzar la confianza y el impulso. El artículo da «tirar, respirar, patear, deslizarse» como ejemplo de indicación para aprender a nadar a braza.

Una rutina para reiniciarse está pensada para ayudar a alguien a recuperarse después de un error o una distracción. Puede consistir en reconocer lo ocurrido sin juzgarse, respirar despacio y usar una indicación breve para volver a concentrarse en la tarea, como «A la siguiente jugada».

La reestructuración cognitiva consiste en identificar pensamientos poco útiles, examinarlos y sustituirlos por alternativas realistas y prácticas. El objetivo no es imponer una positividad forzada, sino usar un lenguaje que ayude a la persona a seguir adelante después de un contratiempo.

La visualización, o ensayo mental, consiste en imaginar una tarea para prepararse para llevarla a cabo. El artículo señala que puede favorecer el control mental, las habilidades técnicas y la confianza en uno mismo, ya sea por sí sola o junto con otros entrenamientos.

Estas técnicas son accesibles, pero el artículo subraya que las habilidades mentales necesitan una práctica constante para ser útiles bajo presión. Recomienda empezar con una o dos herramientas que se ajusten a las necesidades de la persona y avanzar a partir de ahí.

Fuentes: Psychology Today.