La meditación puede ayudar a reducir la vergüenza relacionada con los fetiches al crear un espacio entre los pensamientos y las reacciones que los siguen. La práctica no elimina los pensamientos no deseados ni cambia la personalidad de una persona; en cambio, puede hacer que la mente se sienta menos frenética y menos atrapada en patrones negativos repetitivos.
El ejercicio sugerido comienza sentándose cómodamente y concentrándose en las sensaciones de la respiración. Se anima a los practicantes a notar detalles como el movimiento del aire por la nariz, el llenado de los pulmones y la sensación de exhalar. Cuando la atención se desvía hacia otro pensamiento, la instrucción consiste simplemente en reconocer el cambio y regresar suavemente a la respiración.
El enfoque no consiste en suprimir los pensamientos desagradables. Cuando aparece la vergüenza relacionada con un fetiche, la recomendación es observarla como un pensamiento en lugar de reaccionar ante ella, criticarla o añadirle más ideas. Volver la atención a la respiración cada vez que el pensamiento reaparece puede ayudar a impedir que la respuesta emocional asociada cobre fuerza.
El artículo sostiene que el sufrimiento suele provenir menos del fetiche en sí que de los juicios y las historias construidas a su alrededor. Un momento de excitación, por ejemplo, puede conducir rápidamente a pensamientos sobre ser una persona anormal, el rechazo o la posibilidad de no llevar nunca una vida normal. Esos pensamientos adicionales pueden convertir una experiencia neutral en un ciclo de vergüenza cada vez mayor.
La meditación ofrece otra manera de responder: reconocer que se ha producido excitación o atracción sin desarrollar una narrativa más amplia a su alrededor. La práctica no exige fingir que los pensamientos están ausentes, sino que anima a observarlos y permitir que pasen sin quedar absorto en ellos.
El punto de partida recomendado es de 10 a 15 minutos al día, tres días a la semana, aunque el artículo afirma que incluso unos pocos minutos de práctica cada semana pueden resultar beneficiosos. La orientación se presenta como un extracto del libro “Fetish: Smash Taboos and Celebrate What Turns You On.”
Fuentes: Psychology Today.