Los arqueólogos que excavan la antigua ciudad de Troya, en el noroeste de Turquía, han descubierto una flauta de hueso que se estima tiene unos 2.800 años. El instrumento es el primer objeto musical hallado en el sitio desde que comenzaron las excavaciones en 1870, según el ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nuri Ersoy.

La flauta se encontró en un estrato que data del siglo VIII a. e. c., aproximadamente en la época en que se cree que Homero compuso La Ilíada y La Odisea. Los restos arqueológicos de Troya están divididos en nueve estratos que representan distintos períodos de la historia de la ciudad. Aunque los investigadores creían antes que Troya había quedado en gran medida abandonada en esa época, estudios posteriores han encontrado pruebas de que la gente siguió viviendo allí.

Ersoy dijo que el descubrimiento aporta pruebas arqueológicas directas de la existencia de música en Troya. Los textos antiguos y los hallazgos de otros lugares de Anatolia han sugerido que la música formaba parte de las ceremonias religiosas y de la vida social, pero hasta ahora no se había encontrado en la ciudad ninguna prueba física de actuaciones musicales.

La excavación también permitió encontrar la cabeza, de 4.500 años de antigüedad, de una figura antropomorfa cerca de la puerta de Troya II, un asentamiento de la Edad del Bronce Antiguo. El objeto pudo haber tenido una finalidad religiosa o ritual. Rüstem Aslan, director de la excavación, dijo que los hallazgos de este tipo son poco frecuentes en la historia de los trabajos en Troya.

Fuentes: Smithsonian Magazine.