Los mercados de predicción, como Kalshi y Polymarket, permiten a las personas de 18 años o más comprar y vender contratos vinculados a acontecimientos futuros, incluidos los resultados electorales. El artículo fuente señala que durante este ciclo electoral se han negociado casi 1.900 millones de dólares en estos mercados. La legislación federal prohíbe a plataformas de apuestas en línea como DraftKings y FanDuel aceptar apuestas sobre los resultados electorales.

Sus defensores distinguen los mercados de predicción de las apuestas convencionales en línea porque los participantes negocian contratos entre sí, en vez de apostar contra una plataforma que paga a quienes ganan. Se considera que los precios de los contratos reflejan la probabilidad de que ocurra un resultado, mientras que las plataformas pueden cobrar comisiones por transacción. El artículo sostiene que, pese a esta diferencia, los contratos electorales funcionan como apuestas y pueden conllevar riesgos similares.

Una preocupación es el potencial de daños relacionados con el juego, sobre todo entre los jóvenes. El artículo dice que casi el 75 por ciento de los contratos de eventos de Kalshi están relacionados con deportes y señala que los jóvenes que empiezan a apostar pueden tener más probabilidades de desarrollar problemas con el juego. También sostiene que los cambios en los precios de los contratos pueden animar a los usuarios a consultar continuamente las plataformas y a realizar operaciones a medida que cambian la información o la opinión pública.

El artículo también plantea inquietudes sobre cómo utiliza la gente los precios de mercado. Esos precios pueden basarse en inteligencia artificial que procesa grandes cantidades de datos; por ello, sostiene, los participantes podrían seguir las probabilidades implícitas en vez de evaluar las pruebas de forma independiente. El autor describe esto como una forma de confiar en el aparente juicio colectivo.

Otra preocupación es que negociar contratos sobre los resultados electorales podría convertir la participación cívica en una forma de entretenimiento o competición. El artículo afirma que centrarse en las probabilidades de que gane un candidato puede distraer a los votantes de considerar el carácter y las políticas de los candidatos. También advierte que los intereses financieros personales podrían llevar a algunos participantes a dar prioridad a una posible ganancia por encima de las consecuencias más amplias de una elección.

El artículo concluye que los mercados de predicción relacionados con las elecciones pueden afectar a las personas, la participación de los votantes y el bien común, y presenta esta práctica como un riesgo para la democracia, además de una posible fuente de daños relacionados con el juego.

Fuentes: Psychology Today.